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Astrologìa: "La polaridad plutoniana"



“polaridades”, y más profundamente las polaridades transpersonales. La potencia de la energía transpersonal puede ser tan fuerte que una conciencia humana promedio (la mia o la suya por ejemplo) se ve totalmente invadida. Esto ocurre siempre que veamos en una carta natal una posición fuerte de Plutón, sea por casa o por aspectos tensos al Sol. Ocurre entonces que de alguna manera la conciencia se polariza en un par de opuestos, que denominamos Plutón directo y Plutón inverso.

Siendo muy sintéticos, ya que el tema de por si es bastante complejo, resulta que en la misma persona conviven simultáneamente los dos polos de la polaridad, aunque siemprese tiende a permanecer concientemente en uno de ellos. El directo se siente omnipotente, controlador, manipulador, intenso y con mucho poder. Si uno está identificado con el polo inverso se sentirá impotente, dominado, pusilánime y víctima de los demás.

Una persona acaso puede sentirse identificada con el poder, el control, el deseo devorador y la intensidad (es decir, Plutón directo). Pero también es probable que pueda proyectar en los demás o en alguien particular justamente esas cualidades (dependerá de la estructura entera de la carta natal y su juego de luz y sombra). Con ellos pueden jugarse temas de manipulación, violencia (física o psíquica) y sometimiento. Lo importante es descubrir cuando lo juega uno y cuando lo juega el otro, oscilando entre uno que lo puede todo y otro que no puede nada. Esa polaridad omnipotencia/impotencia es en verdad una fantasía “lunar”, infantil, que no tiene por qué ser real, pero que así la vive el plutoniano.El trabajo profundo es lograr una alquimia entre ambos polos, donde desaparezca la temática de la manipulación y el poder. Es habitual que en su ansia de poder, el plutoniano directo sacrifique otras cosas de su vida: casi siempre es su vida afectiva y su sensibilidad. De hecho, concentra tanta energía en un objetivo que siempre lo logra… a un costo enorme. Como un vampiro, extrae energía de otros sin darse cuenta que la tiene que devolver. A su alrededor, pululan los lánguidos.El cine, los comics y la literatura siempre nos han entregado historias con las cuales podemos aprender astrología: Drácula, El Fantasma de la Opera, Fausto, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Superman, el Increíble Hulk, son algunos relatos que nos muestran la fascinación, el terror y el potencial que tiene lo plutoniano para nosotros, meros mortales. Plutón en verdad colabora con la desarticulación del ego, su intensidad constante logra que al yo le sea difícil y hasta imposible mantenerse siempre armado. Es como cocinarse en un magma ardiente, una cocción realmente alquímica que libera continuamente energía reprimida y por eso nos vitaliza y nos cura… si es que sacamos al yo un ratito del centro de la escena. Cuando nos damos cuenta que el yo puede volver a “condensarse” cada vez que sea necesario (pues lo necesitamos para hacer cualquier trámite, cuando nos toman lista o para interactuar en las redes sociales de internet con sus claves y passwords), dejamos de anhelar/temer tanto la energía transpersonal. E irónicamente hasta podemos darnos cuenta que el deseo de superación personal concerniente a trascender el yo, es un plan del mismo yo.Plutón nos convoca a sentir más y a controlar menos, siendo que respondemos exactamente de manera contraria. Por eso sufrimos; el dolor de ya no ser acaso sea inevitable, el sufrimiento puede evitarse, pero no soy "yo" quien lo evite porque el yo que habita en cada uno es -en un nivel- el sufrimiento mismo.

Nota completa en el libro Más allá de uno mismo, de Alejandro L

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